Compré, disfruté, vendí.
Adquirí las OculusVR porque no podía pasar un día más sin probar cómo sería la experiencia.
Por un lado impresionante, por otro decepcionante.
Sin duda alguna este es el futuro de los juegos, la sensación de amplitud y de inmersión es total.
Por otro, aún teniendo años de experiencia con gafas como las Elsa 3D Revelator o las Nvidia 3DVision, la sensación de mareo de las OculusVR es tan brutal que una hora de experiencia puede hacer que pases el resto del día con un malestar increible, como si estuvieras en un barco.
La definición de las gafas es muy baja y cuando ves a través de ellas todo está cuadriculado y falto de definición, queda mucho por mejorar pero ya llegamos.
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